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Aunque la mayor parte de la
población deportista se sitúa en la franja que va desde la juventud a en
la edad adulta (ambos inclusive), también encontramos a una gran parte de la población de la 3ª
edad que se mantiene activa. No estoy hablando de personas que aún participan
en competiciones deportivas, sino
de todas aquellas personas que a priori parecen que no tienen otra cosa que
hacer con su tiempo (debido a la jubilación) que pasear o ir al campo.
Esto
mejora muy positivamente el estado de salud tanto físico como mental de dichas
personas, pues ocurre que, tras la jubilación, se puede caer en depresiones
debido al cese de la actividad laboral. No es el caso de aquellos que mantienen
sus actividades de ocio. Lo explicaré de otro modo. Si nos pasamos la vida
únicamente pensando en el trabajo, además del riesgo de “bournout” (acabar
quemado), corremos el peligro de caer en estados depresivos una vez cesemos de
dicha actividad. Eso es debido a las incontables horas que tendríamos que
llenar si no hiciésemos otra cosa que trabajar.
Para
ello tenemos a la familia, las actividades físico-deportivas, la música, la
pintura, la lectura, el aprendizaje de idiomas,… todas estas actividades,
aunque parezcan que nos harían perder un tiempo muy valioso nos permiten tener
un hobby. Esto significa que nuestra mente ya no pensaría nada más que en
trabajar, trabajar y trabajar. Y una vez llegada el inevitable cese por
jubilación, tendríamos una válvula de escape.
En
este blog no hablaremos ni de música, ni de enseñanza de idiomas. Me centraré
en hablar sobre los beneficios neurológicos y fisiológicos del ejercicio en la
población mencionada anteriormente: la 3ª edad.
-
Resistencia cardiorrespiratoria en ancianos que
NO realizan ejercicio:
o
El sistema circulatorio ya no bombea ni recoge
la sangre igual que en sujetos más jóvenes (pruebas de ello las tenemos en la
disminución de FC máx con la edad y/o la aparición de varices, entre otras).
o
La función pulmonar se ve afectada por el
envejecimiento, más si cabe aún en personas que han sido fumadoras a lo largo
de su vida (que puede deteriorar en EPOC en algunos casos).
-
Fuerza en ancianos que NO realizan ejercicio:
o
La fuerza que sistema muscular es capaz de
ejercer, para producir movimiento, contra fuerzas externas; disminuye
notablemente (posiblemente a causa de una modificación del porcentaje de fibras
lentas (ST) y fibras rápidas (FT), en favor de las primeras).
o
Dificultad para hacer algunas actividades de la
vida diaria (por ejemplo, levantarse de la silla sin usar las manos es
imposible para algunas de las personas de la 3ª edad, normalmente a partir de
los 80 años).
-
Composición corporal en personas mayores que NO
realizan ejercicio:
o
Se producen una disminución del % de masa
muscular, y a veces esto viene acompañado de un aumento del % de grasa
subcutánea (medible a través de protocolos antropométricos, que se suelen hacer
en laboratorio).
-
Resistencia cardiorrespiratoria en ancianos que
SÍ realizan ejercicio.
o
La capacidad aeróbica se ve afectada por la edad
siempre, pero parece que ocurre en menor medida si la persona mantiene una
actividad física vigorosa (como por ejemplo, ir a trabajar al campo).
o
Las personas que se mantienen físicamente
activas pero disminuyen la intensidad de sus entrenamientos, experimentan una
disminución mucho mayor del VO2 máx. que si mantuviesen intensidades más
elevadas.
o
Que se mantenga o se reduzca la resistencia
cardiorrespiratoria, es específico de cada tarea y de la persona de la que
estemos hablando (no podemos comparar a un trabajador de banca con un obrero,
por ejemplo; pues salta a la vista que la actividad física en ambos puestos de
trabajo son diferentes).
o
La FC máx
(no hablamos de FC Reserva) se mantiene tanto si hacen ejercicio como si no.
Obviamente, la FC Reserva será distinta si el sujeto es activo físicamente o
no.
o
El nº de capilares que irrigan a dicha
musculatura se mantendrá siempre que se mantenga también un entrenamiento de
resistencia.
-
Fuerza en ancianos que SÍ realizan ejercicio
físico:
o
Un entrenamiento de fuerza bien preparado,
permite que el área transversal del músculo sea mayor en personas de la 3ª edad
(entrenados) que en adultos sedentarios (no entrenados).
o
Esta mejora del tamaño del músculo viene
determinada, al igual que en el apartado anterior, por la especificidad del
entrenamiento. Un deportista de remo no mejorará sus pectorales si no los
entrena aparte, por ejemplo.
o
Siempre que se mantenga la actividad física
previa (si es que la hubo) en lo que respecta al entrenamiento de fuerza, el
porcentaje de ST y FT se mantendría similar.
-
Composición corporal en personas mayores que SÍ
realizan ejercicio físico:
o
El % de masa grasa se mantiene en mayor medida
en mayores activos físicamente en comparación con los ancianos que no realizan
ningún tipo de actividad.
Como podemos observar, a pesar de la creencia popular de que los ancianos no pueden adaptarse al entrenamiento (ya sea de fuerza o de resistencia), podemos comprobar (invito al lector a que lea alguna investigación al respecto) que las personas de la 3ª edad pueden aumentar su diámetro muscular, su capacidad aeróbica y mejorar su composición corporal gracias a un programa de ejercicio físico.





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