Entrenamiento en casa: Paleo + bandas elásticas


Función significa, básicamente, propósito. Cuando empleamos la palabra función estamos diciendo que algo tiene un propósito. Así que cuando empleamos el término a entrenar para la vida cotidiana o para un deporte, estamos hablando de un entrenamiento con un propósito. De hecho, la idea de entrenamiento funcional o ejercicio funcional se originó en el mundo de la medicina deportiva. Como ocurre a menudo, el enfoque y los ejercicios utilizados en rehabilitación se fueron trasladando de la clínica de fisioterapia y sala de entrenamiento deportivo a la sala de musculación. La idea original y más básica fue que los ejercicios empleados para devolver la salud a un deportista podrían ser también los mejores ejercicios para mantenerla y mejorarla (Boyle, 2017).
*Ejercicios funcionales:


Los cambios con respecto al entrenamiento convencional vienen de algunos ejercicios como cargadas o medios materiales nuevos como el fitnessball, bosu, etc. De esta forma ganaremos fuerza a través de poner en marcha grandes cadenas musculares con mayor activación neuromuscular (Sánchez, 2010).


Pero para entender mejor el concepto de entrenamiento funcional, debemos hacernos unas cuantas preguntas sencillas (Boyle, 2017):

1.¿Cuantos deportes se juegan sentado?

Por lo que sabemos, sólo unos pocos deportes, como el remo, se realizan desde una posición sentada. Si aceptamos esta premisa, podemos deducir que entrenar músculos desde esta posición sentada no sería funcional para la mayoría de los deportes.

2.¿Cuántos deportes se juegan en un entorno rígido donde la estabilidad está proporcionada por fuentes externas?

Aparentemente, la respuesta sería ninguno. La mayoría de los deportes se disputan en pistas o campos. La estabilidad la proporciona el deportista, no una fuente externa. Este razonamiento nos lleva otra vez a pensar que la mayor parte de los sistemas de entrenamiento basados en máquinas no son, por definición, funcionales porque la carga que debe levantar el deportista la estabiliza la máquina. La falta de aportación propioceptiva  y falta de estabilización es muy probable que provoquen un mayor número de lesiones durante la competición.

3.¿Cuántas veces actúa una articulación de manera aislada para realizar algún movimiento en cualquier deporte?

Una vez más, la respuesta es cero. El entrenamiento funcional procura centrarse lo más posible en movimientos multiarticulares.

A partir de las respuestas a estas tres preguntas, probablemente estemos de acuerdo en que el entrenamiento funcional se describe mejor como: ejercicios llevados a cabo con los pies en contacto con el suelo y, salvo en unas pocas excepciones, sin ayuda de las máquinas.

El entrenamiento funcional se sitúa como herramienta y medio de trabajo relativo a la funcionalidad de la tarea en relación a la creación de movimientos que imiten los patrones de movimientos naturales que se podrían dar en situaciones reales de la vida cotidiana o de la competición deportiva. Éste entrenamiento sería el punto de encuentro entre los músculos y el movimiento. Es donde confluyen las órdenes del sistema nervioso como organizador y el sistema muscular como generador de movimiento (Sánchez, 2010).


El método paleo emplea toda esta teoría para definir un método de entrenamiento, basado en movimientos naturales del hombre (trata de recuperar los movimientos del hombre primitivo, como correr, andar, cargar o tirar). Éste método permite recuperar la postura, la movilidad, la silueta y los niveles normales tanto aeróbicos como anaeróbicos. Es decir, recuperar los patrones de movimiento de nuestro estado natural. Y es que, el ser humano tiene por naturaleza una postura erguida, una movilidad fluida y una silueta proporcionada (adaptado de Fernández, 2016).

A continuación, pasaré a mostraros una serie de ejercicios del método paleotraining©, intensificados aún más con ayuda de las bandas elásticas:




Bibliografía:

Boyle, M (2017) EL entrenamiento funcional aplicado a los deportes. Edición Tutor.

Fernández, A (2016). El libro del método Paleo. 100 días para salvar tu vida. Editorial Aguilar.
Sánchez, D (2010) Entrénate. Editorial Prowellness

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