(Texto completo)
Si
tuviera que caracterizar de alguna manera la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
(EPOC), a día de hoy, tendría que añadir como elementos fundamentales (y
diferenciales).
- Problemas
respiratorios asociados a la actividad física.
- Problemas en la
calidad del sueño.
- Fatiga añadida
durante el día.
- Disminución
considerable de la calidad de vida (diferencias significativas en las
relaciones sociales a causa de su menor condición física y dificultad de viajar
a causa de la necesidad de bombonas de oxígeno, entre otras) (1).
- Posible presencia de
crisis respiratorias.
- El aumento de los síntomas hace más probable que
aparezcan las crisis.
- Toda esta
sintomatología se traduce en una progresiva disminución de la actividad física,
con la consecuente disminución de la funcionalidad del sistema respiratorio y
musculo-esquelético.
(1): No todos los pacientes de EPOC necesitan de una bombona de oxígeno en su casa.
Valoración diagnóstica:
No solo es importante hacer dicha valoración para diagnosticar con acierto la patología, sino que nos permite establecer un punto de referencia del que no nos deberíamos alejar. Dicho diagnóstico suele ser confirmado a través de diferente metodología (pruebas médicas), como por ejemplo pruebas de esfuerzo submáximo, test de condición física (submáximos también), entre otros (2).
(2): Dentro de los posibles protocolos de cuantificación de la enfermedad, se considera submáximo aquellas pruebas que estarían por debajo de la capacidad máxima del sujeto (75% de la FCR, 70% del VO2 máx, entre otros), sin comprometer la salud del paciente.
Siguiendo con la premisa de que los más preciso es contar con un equipo multidisciplinar (médicos, psicólogos, nutricionistas, docentes de la educación físico-deportiva, fisioterapeutas, entre otros), se necesita una terminología y unos conceptos comunes (y que sean aceptados por la comunidad científica, considerándose entonces términos universales), pues de ese modo se puede (y se debe) trabajar en equipo.
Al igual que un equipo que construye un edificio, los profesionales que trabajan en la salud emplean un "sistema métrico" para el cuerpo humano (como por ejemplo, las unidades de medida que podemos ver en cualquier análisis de sangre).
En este caso, estos datos se refieren a los obtenidos en pruebas de esfuerzo (3), y que sirven para caracterizar la capacidad del ser humanos de esfuerzos; ya sea corriendo, en bici o en cualquier otro sistema preparado para realizar las pruebas correspondientes).
(3): Algunos parámetros a considerar en esta valoración son el VO2 máx. y el CO2 expulsado en los procesos respiratorios.
Al realizar test de condición física submáximos (adaptados a las características del paciente) podemos comprobar como una persona con EPOC (que no realiza actividad física durante su día a día) disminuye en aquellos parámetros que nos indicarían un funcionamiento normal (dentro de sus posibilidades).
Si partimos de indicadores conocidos por todos [velocidad (m/s)], conforme la enfermedad avanza disminuye la velocidad de marcha estable (en resumen, la velocidad media a la que va andando normalmente).
Ejemplo: un/a paciente, en las fases iniciales de la enfermedad, es capaz de hacer 30 metros de marcha en X minutos (5). Tras un periodo de tiempo en el que no recibe ningún tratamiento ni realiza ejercicio físico (6), el sujeto tardará más tiempo en hacer esos 30 metros de marcha, siendo incluso incapaz de terminar dicho trayecto sin descansar.
(5): Los m/s de la marcha son muy relevantes en las actividades de la vida diaria de una persona. Solamente tenemos que calcular los m/s necesarios para cruzar un paso de cebra. ¿Todas las personas van a tardar los mismo en pasarlo, incluso teniendo todas ellas la misma prisa? Piensa en las personas mayores. Para ellos, quizás no sea suficiente.
(6): Entendemos ejercicio físico como aquella actividad física organizada y sistematizada que está por encima del umbral mínimo de adaptación, es decir, que no es una intensidad del ejercicio insuficiente para provocar mejoras en el organismo.
"Paquete básico y premium de la EPOC"
¿Cuántos de nosotros conocemos a personas mayores que tienen más de una enfermedad al mismo tiempo? Pues con los pacientes de EPOC ocurre lo mismo. El/la paciente puede presentar (de hecho, normalmente es así) co-morbilidades(7)
(7): Tiene más patologías además de los problemas respiratorios. Por ejemplo: EPOC + osteoporosis + fibromialgia + depresión.
Pero la diferencia entre el "Paquete básico y el paquete premium" no es la combinación de enfermedades, sino la gravedad de la sintomatología que presenta el/la paciente. Por ejemplo, un sujeto con EPOC que necesite una bombona de oxígeno en su casa podría considerarse como un paciente en un estadio más grave que si lo comparamos con otro/a paciente que no necesite esa ayuda.
Esta diferencia hace que todos los parámetros definitorios del programa de actividad física deberán de ser modificados y adaptados a la situación del sujeto.
Diferencias en la sintomatología basadas en la hora del día (mañana, tarde o noche):
Otro factor importante a considerar, tanto en las evaluaciones (importante para cualquier programa de ejercicio) en las actividades físicas, es el tramo del día en el que se realicen. La sintomatología será de diferente intensidad en función del momento en el nos encontremos. Esto es similar a la dificultad respiratoria en personas con asma a los largo del día.
Algunas personas que padecen esta enfermedad consideran la mañana como la parte más problemática del día, en la cual ellos experimentan más síntomas y más limitaciones en lo que se refiere a la actividad física. Por ello, yo considero fundamental que el objetivo fundamental es no solo mejorar la sintomatología asociada, sino mejorarla en el horario en el que exista un mayor riesgo de exacerbación (crisis).
¿Obligados a hacer ejercicio físico?
A pesar de los beneficios que aportan los programas de rehabilitación pulmonar junto con el ejercicio y la medicación (invito al lector a consultar las últimas investigaciones al respecto), parece ser que no hay una gran adherencia a los programas de entrenamiento, si hablamos del grupo de población estudiado. Médicos especialistas recomiendan las actividades físicas (mejor si están organizadas y sistematizadas) para sus pacientes.
Aunque yo tengo mis propias ideas, me gustaría lanzar esta pregunta:
(1): No todos los pacientes de EPOC necesitan de una bombona de oxígeno en su casa.
Valoración diagnóstica:
No solo es importante hacer dicha valoración para diagnosticar con acierto la patología, sino que nos permite establecer un punto de referencia del que no nos deberíamos alejar. Dicho diagnóstico suele ser confirmado a través de diferente metodología (pruebas médicas), como por ejemplo pruebas de esfuerzo submáximo, test de condición física (submáximos también), entre otros (2).
(2): Dentro de los posibles protocolos de cuantificación de la enfermedad, se considera submáximo aquellas pruebas que estarían por debajo de la capacidad máxima del sujeto (75% de la FCR, 70% del VO2 máx, entre otros), sin comprometer la salud del paciente.
Siguiendo con la premisa de que los más preciso es contar con un equipo multidisciplinar (médicos, psicólogos, nutricionistas, docentes de la educación físico-deportiva, fisioterapeutas, entre otros), se necesita una terminología y unos conceptos comunes (y que sean aceptados por la comunidad científica, considerándose entonces términos universales), pues de ese modo se puede (y se debe) trabajar en equipo.
Al igual que un equipo que construye un edificio, los profesionales que trabajan en la salud emplean un "sistema métrico" para el cuerpo humano (como por ejemplo, las unidades de medida que podemos ver en cualquier análisis de sangre).
En este caso, estos datos se refieren a los obtenidos en pruebas de esfuerzo (3), y que sirven para caracterizar la capacidad del ser humanos de esfuerzos; ya sea corriendo, en bici o en cualquier otro sistema preparado para realizar las pruebas correspondientes).
(3): Algunos parámetros a considerar en esta valoración son el VO2 máx. y el CO2 expulsado en los procesos respiratorios.
Al realizar test de condición física submáximos (adaptados a las características del paciente) podemos comprobar como una persona con EPOC (que no realiza actividad física durante su día a día) disminuye en aquellos parámetros que nos indicarían un funcionamiento normal (dentro de sus posibilidades).
Si partimos de indicadores conocidos por todos [velocidad (m/s)], conforme la enfermedad avanza disminuye la velocidad de marcha estable (en resumen, la velocidad media a la que va andando normalmente).
Ejemplo: un/a paciente, en las fases iniciales de la enfermedad, es capaz de hacer 30 metros de marcha en X minutos (5). Tras un periodo de tiempo en el que no recibe ningún tratamiento ni realiza ejercicio físico (6), el sujeto tardará más tiempo en hacer esos 30 metros de marcha, siendo incluso incapaz de terminar dicho trayecto sin descansar.
(5): Los m/s de la marcha son muy relevantes en las actividades de la vida diaria de una persona. Solamente tenemos que calcular los m/s necesarios para cruzar un paso de cebra. ¿Todas las personas van a tardar los mismo en pasarlo, incluso teniendo todas ellas la misma prisa? Piensa en las personas mayores. Para ellos, quizás no sea suficiente.
(6): Entendemos ejercicio físico como aquella actividad física organizada y sistematizada que está por encima del umbral mínimo de adaptación, es decir, que no es una intensidad del ejercicio insuficiente para provocar mejoras en el organismo.
"Paquete básico y premium de la EPOC"
¿Cuántos de nosotros conocemos a personas mayores que tienen más de una enfermedad al mismo tiempo? Pues con los pacientes de EPOC ocurre lo mismo. El/la paciente puede presentar (de hecho, normalmente es así) co-morbilidades(7)
(7): Tiene más patologías además de los problemas respiratorios. Por ejemplo: EPOC + osteoporosis + fibromialgia + depresión.
Pero la diferencia entre el "Paquete básico y el paquete premium" no es la combinación de enfermedades, sino la gravedad de la sintomatología que presenta el/la paciente. Por ejemplo, un sujeto con EPOC que necesite una bombona de oxígeno en su casa podría considerarse como un paciente en un estadio más grave que si lo comparamos con otro/a paciente que no necesite esa ayuda.
Esta diferencia hace que todos los parámetros definitorios del programa de actividad física deberán de ser modificados y adaptados a la situación del sujeto.
Diferencias en la sintomatología basadas en la hora del día (mañana, tarde o noche):
Otro factor importante a considerar, tanto en las evaluaciones (importante para cualquier programa de ejercicio) en las actividades físicas, es el tramo del día en el que se realicen. La sintomatología será de diferente intensidad en función del momento en el nos encontremos. Esto es similar a la dificultad respiratoria en personas con asma a los largo del día.
Algunas personas que padecen esta enfermedad consideran la mañana como la parte más problemática del día, en la cual ellos experimentan más síntomas y más limitaciones en lo que se refiere a la actividad física. Por ello, yo considero fundamental que el objetivo fundamental es no solo mejorar la sintomatología asociada, sino mejorarla en el horario en el que exista un mayor riesgo de exacerbación (crisis).
¿Obligados a hacer ejercicio físico?
A pesar de los beneficios que aportan los programas de rehabilitación pulmonar junto con el ejercicio y la medicación (invito al lector a consultar las últimas investigaciones al respecto), parece ser que no hay una gran adherencia a los programas de entrenamiento, si hablamos del grupo de población estudiado. Médicos especialistas recomiendan las actividades físicas (mejor si están organizadas y sistematizadas) para sus pacientes.
¿Por qué hay algunos que no lo hacen?
¿Existe alguna forma de motivarles?
Aunque yo tengo mis propias ideas, me gustaría lanzar esta pregunta:
¿Cómo motivaríais a vuestros familiares más mayores si fuesen diagnosticados de EPOC?





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